jueves, 29 de enero de 2015

Cómo relacionarnos con las super inteligencias artificiales (2)

SuperIAHabíamos vista en el artículo anterior que Tegmark planteaba tres grandes preocupaciones con respectos a la IA.
– ¿Qué le pasará a los humanos si las máquinas gradualmente lo van reemplazando en el mercado de trabajo?
– Si las máquinas llegaran a competir con los seres humanos en todas las actividades intelectuales
– ¿Qué pasará luego de que una explosión de inteligencia de las máquinas deje muy atrás a la inteligencia humana y en ese caso, cuál será el papel de los seres humanos?

El dilema de la super inteligencia consiste en si se debe desarrollar una inteligencia superior a los humanos o no. Y si de decide desarrollarla, estaremos ante otro dilema: se debe controlar o no. Las posiciones son encontradas; los que están a favor de prohibir las ven como un peligro, sería otra inteligencia que al final terminaría por desplazar a los humanos. Los que piensan que se debería construir pero bajo ciertas normas o controles y los que creen que la super IA es lo mejor que nos puede pasar y lo ideal es que suceda cuanto antes. Existen otras posiciones más o menos radicales, que no las voy a mencionar ahora.

Otro cuestionamiento consiste en si las tecnologías son un proceso inevitable de crecimiento (aceleración tecnológica) que no se puede detener, este es un problema atañe a toda la sociedad e implica riesgos sociales y económicos y puede desencadenar una lucha por construir una superinteligencia privada que permita el monopolio de la información.

Ahora en bien, caso de desarrollarse una IA superior a los humanos esta debe estar bajo el control humano o debe ser autónoma (auto programarse a si misma).
En caso que sea autónoma deberá
– Integrarse al contexto social (sistema neoliberal)
– Tener su propio espacio vital
– Tener conciencia (máquinas espirituales)
– Programadas para que respondan a los intereses humanos (tener en cuenta todos los casos)

Con respecto a programar una IA que responda a los intereses humanos, tendríamos que construir una super inteligencia a prueba de humanos, capaz de diferencias las bromas de lo que es en serio, de comprender las pasiones humanas, de tener sentido común, de tolerar las idioteces humanas y de diferenciar las buenas de las malas intenciones. No estaríamos cometiendo el mismo error de los años 8Os de aspirar a construir una IA capaz de resolver los problemas más complejos sin tener vivencias, y aunque la IA era capaz de resolver problemas matemáticos de alto nivel pero era incapaz de encontrar soluciones triviales que un niño podía resolver al momento. Entonces se llego a la conclusión que la máquina era muy buena para los problemas que requerían de análisis lógico (ya esto se sabía, y se decía que todas las funciones mentales se podría convertir en algoritmos) pero era ineficaz ante los problemas que requerían de sentido común, y esto si era nuevo. Y es un freno con el que se ha topado la IA desde entonces.

Lo anterior ha dado lugar a nuevas líneas de investigación siendo la más destacada la Roney Brooks, investigador del MIT, quien se dio a la tarea de construir pequeños robots capaces de ir aprendiendo de su entorno, en lugar de querer desarrollar un sistema que contengo todos los conocimientos humanos. Otras líneas de investigación están ligadas con las redes neuronales, con el aprendizaje automático, con las plataformas multiagentes y con los algoritmos genéticos, entre otras.

La otra dificultad es, ¿Cómo podrá la IA integrarse al contexto social actual? Se habla de una versión inicial de IA donde se tenga en cuenta cómo será su evolución posterior. Ahora que pasará cuando la IA se comience a desarrollar el contexto actual de poder, irá adquiriendo los conocimientos necesarios para luchar por la hegemonía y terminará inevitablemente controlando a los humanos y no tendrán otra elección que competir con los humanos y con el tiempo pasarán de ser propiedad de los humanos a ser propietarios de las empresas y de todos los recursos, incluyendo a los humanos, por eso para muchos la única opción es fusionarse en toda la línea tecnológica.

Están los que creen que el surgimiento de una super inteligencia artificial (la idea de una singularidad tecnológica) es lo mejor que nos puede suceder, pienso que es un error que el destino de la humanidad se decida cuando surja una superi inteligencia artificial; el destino de la humanidad lo deben decidir los humanos, solo enfrentando sus propias limitaciones, no solo las biológicas como aspiran los transhumanistas, sino las propiamente humanas y se apostara por un progreso humano verdaderamente digno. No podemos evadirnos de los problemas del presente y delegarlos en la IA ya que esta lo que hará será profundizarlos.

Problemas del presente
– El desempleo
– El control de la información y la pérdida de la intimidad
– Los monopolios informáticos que buscan el control de internet (cuando se desarrolle una IA esta será propiedad de ese monopolio)
– ¿Como la sociedad civil puede usar internet para hacer valer sus derechos? ¿Puede internet darle mayor participación a la sociedad civil?
– ¿Cómo hacer accesible los códigos de la IA para que no queden solo en manos de las empresas privadas, de los militares o de los gobiernos?
– ¿Cómo podemos ir cambiando nuestro contexto social basado en la competencia por una sociedad basada en la colaboración?

Los problemas del presente son bien conocidos, y no creo que sean una sorpresa para nadie. Solo que al igual que con la IA queremos encontrarle solución a problemas más abstractos y dejar de lado los problemas más comunes.

En próximos artículos continuaremos con el tema

Imagen: Capital disruptivo

miércoles, 28 de enero de 2015

Cómo relacionarnos con las super inteligencias artificiales (1)

Avengers-age-of-ultronHoy se ha puesto de moda la inteligencia artificial (IA), no tanto como área de investigación sino como los riesgos que representa. Debemos recordar que la IA siempre fue bastante incomprendida y para los fabricantes de software era una pérdida de tiempo y de dinero. Solo en los 8Os con la aparición de los sistemas expertos hubo cierto boom, que terminó siendo un espejismo, los sistemas basados en la IA seguían siendo demasiado costosos y poco productivos y la IA se sumió en una gran crisis (Crisis de la inteligencia artificial) en la que muchos auguraban su final.

De las ruinas de la IA surgió un optimismo renovado que cogió como bandera, ya no la idea del software sino la del hardware, la de computadoras cada vez más potentes, cuya velocidad sería capaz de procesar más información, teniendo en cuenta que el cerebro no es otra cosas que un procesador de información, estamos asumiendo un enfoque trivial de la conciencia que parte de la metáfora de la computadora (¿Qué es la inteligencia artificial fuerte?), siendo Hans Moravec el mayor defensor de esta idea.

Para muchos investigadores los programas con inteligencia artificial habían llegado a un callejón sin salida y ahora la posibilidad de que surgiera una inteligencia que pudiera igualar a la humana por medio de un hardware, cada vez mas evolucionado, se convertia en una nueva esperanza. La inspiración final la daría Vernor Vinge (matemático y escritor de ciencia ficción) con su enfoque de una (Singularidad tecnológica) de la cual surgiría una nueva fuente de inspiración: la explosión de inteligencia, la que parte de la definición de maquinas capaces de autoprogramarse de forma ilimitada, o sea, una máquina será capaz (partiendo de un programa inicial desarrollado por los humanos) de ella por si misma de construir programas cada vez mejores, la idea consiste en que podrá construir un programa que a su vez construirá otro programa mejor y este a su vez otro mejor, así indefinidamente, hasta igualar la inteligencia humana y luego, nada impide, que siga mejorándose hasta superar a la humana, y lo más interesante es que este proceso no tendría fin.

Con respecto a la propagación de la singularidad tecnológica mucho ha tenido que ver el científico e inventor Ray Kurzweil, quien ahora es uno de los ingenieros (yo diría que el ideólogo para el futuro de la IA) de Google. Su trabajo como promotor y divulgador de la singularidad tecnológica ha sido clave en la aceptación de la idea, Hoy existen una gran cantidad de eventos, libros, revistas, etc., que tratan el tema de la singularidad o el de una super inteligencia artificial (Super inteligencia artificial), la consecuencia más importante de la singularidad tecnológica. Y este es el punto donde vamos a detenernos.

Luego del actual entusiasmo de las transnacionales de la IA por construir una inteligencia artificial hasta el extremo que hoy nadie espera que la IA surja de un laboratorio de investigación sino de una empresa privada, y todos esperan que sea en Google, dado las inversiones gigantescas que ha estado llevando a cabo. Y aunque muy pocos lo digan directamente, y se van por la tangente de los peligros de una IA fuera de control, la realidad es que causa preocupación la idea de una IA que sea desarrollada e implementada por una empresa privada, de ahí la carrera por construirla cuanto antes. Precisamente aquí es donde se escapa del control, ya que la inteligencia artificial deja de responder a intereses científicos para responder a los intereses del mercado.

El tema de los riesgos existenciales desarrollado por el filosofo y transhumanista Nick Bostrom, es el punto de partida para señalar los peligros de la inteligencia artificial, me llama la atención que cada vez se separan más los ideólogos del transhumanismo de los defensores de una singularidad tecnológica (de esto hablaré en otro artículo) y es que mientras a los primeros les preocupa más las tecnologías para el mejoramiento de las facultades humanas a los segundos le fascina la idea de una super inteligencia artificial y la explosión de inteligencia que se producirá. Y precisamente es de la posibilidad de que surja una superinteligencia y el impacto que tendrá sobre la humanidad , tema que se puesto de moda, sobre todo después de las declaraciones hechas por Stephen Hawking.

Recientemente el sitio Edge lanzó la siguiente pregunta a un grupo de científicos, filósofos y escritores: ¿Qué piensas sobre máquinas que piensan? Y me gustaría ir comentando algunas de las publicaciones. Comenzaré por el de Max Tegmark, físico e investigador en el MIT, dado su llamado a prepararnos para el adveniemiento de una nteligencia artificial superior a la humana (Let’s Get Prepared!).

Tegmar parte de tres postulados iníciales
– ¿Qué le pasará a los humanos si las máquinas gradualmente lo van reemplazando en el mercado de trabajo?
– Si las máquinas llegaran a competir con los seres humanos en todas las actividades intelectuales
– ¿Qué pasará luego de que una explosión de inteligencia de las máquinas deje muy atrás a la inteligencia humana y en ese caso, cuál será el papel de los seres humanos?

El primer caso, es un problema que se remonta al ludismo y su rechazo a las tecnologías, y es que cualquier tecnología va a sustituir a los humanos, primero la mano de obra, después las tareas intelectuales y por último las investigaciones, la buena noticia es que, a su vez crean nuevos puestos de trabajo, por ejemplo las tecnologías de la información son un ejemplo: programadores de aplicaciones informáticas, operadores de máquinas, instaladores de sistemas, la lista en bastante larga. El problema es adaptarse al cambio.
Para el segundo caso no basta con adaptarse una vez que se produzca el cambio, ya hay que estar preparado para el cambio, y mejor aun, ser actores sociales del cambio. Pienso que la estructura social actual, basada en la competencia no favorece una relación humano-tecnología colaborativa y más bien nos conducirá a un enfrentamiento, si desde hoy no se va creando una estructura social basada en la colaboración entre humanos que permita que las IAs se integren de forma natural a ese contexto colaborativo.

Otra paso importante es la definición del espacio vital de cada cual, en especial en que línea las máquinas serán mejores que los humanos y en cuales los humanos serán mejores, y cómo será la complementación entre ambos.

Dejo el último punto para el próximo artículo, en el cual seguiremos ahondando sobre el tema.

Imagen: inciclopedia-wikia

jueves, 15 de enero de 2015

Por supuesto que la inteligencia artificial será beneficiosa, pero…


intelligent-robotExiste una preocupación sobre el surgimiento de una inteligencia artificial (IA) superior a la humana, estamos hablando de una superinteligencia artificial (ver carta abierta del Instituto para el Futuro de la Vida), basada en una explosión de inteligencia (máquinas inteligentes que construyen, a su vez, máquinas cada vez más inteligentes). Por lo que nos estamos concentrando en la idea de una IA que se construye para que ella sea capaz de autoprogramarse (autoconstruirse) como una inteligencia que es capaz de superarse a sí misma y con el tiempo de superar a los humanos, prácticamente sin la participación de los humanos. Queremos construir una IA para que al final termine superándonos, me pregunto si ese es el único objetivo que podemos tener, si nos guiamos por las ideas actuales de la singularidad tecnológica parece que la vía más promisoria es la creación de una superinteligencia artificial. Ya Vernor Vinge en su artículo sobre la singularidad tecnológica planteaba dos formas para desarrollar la inteligencia artificial.
  • Superinteligencia artificial: El desarrollo de una IA en sí misma.
  • Ampliación de la inteligencia: El desarrollo de una inteligencia ampliada por la combinación de la inteligencia humana y la artificial.
En el primer caso estamos hablando de una IA que se construirá para que esta sea cada vez más autónoma. Ahora la pregunta es, ¿a quién responderá esta superinteligencia artificial? Teniendo en cuenta que será más inteligente que los humanos, es importante saber quiénes la van a utilizar y con qué fin. Por lo que al final estaríamos hablando de un software propietario, propiedad privada de alguien. Por lo que tendremos varias posibilidades.
  • Superinteligencia artificial creada (en sus bases para que siga mejorándose por si misma) por los centros de investigación.
  • Superinteligencia artificial creada con fines militares, ya sea por militares o alianzas.
  • Superinteligencia artificial creada por las grandes transnacionales como parte de su Know How, con fines económicos (las actuales grandes transnacionales de la información, encabezadas por Google).
  • Superinteligencia artificial creada con fines comerciales, su propósito es vender los sistemas.
  • Superinteligencia artificial creada por la comunidad de software libre.
Con respecto a la ampliación de la inteligencia surgen tres vías (ver Inteligencia artificial: ¿Hay razón para preocuparse? )
  • Superinteligencia colectiva (sistemas cooperativos conformados por la relación (colaboración) entre humanos y tecnologías
  • Superinteligencia hibrida, ampliación de las capacidades humanas por medio de dispostivos cibernéticos, estamos hablando del Cyborg.
  • Superinteligencia biológica, ampliación de la inteligencia por medio de la ingeniería genética.
También la ampliación de la inteligencia se puede lograr por cualquiera de las posibilidades mencionadas anteriormente, pero, si en el caso de la inteligencia artificial los más beneficiados van a ser las transnacionales de la información como Google, Facebook, Microsoft, etc., ahora van a ser las empresas que se dedican a la venta de componentes cibernéticos como prótesis, chips, dispositivos biónicos o interfaz cerebro-máquina, entre otros siguiendo la línea de un humano mejorado por medio de las tecnologías.

Ni que decir de los proyectos militares, tales como el ideal de crear un superhumano, o las consecuencias sociales de colocar en el mercado dispositivos que permitan alcanzar poderes sobre humanos que tendrán consecuencias tanto ética como sociales ante un mercado que solo responde a las ganancias (ver El desafío de la inteligencia artificial). No se puede ignorar que vivimos en un contexto social competitivo donde se favorece el crecimiento económico a toda costa y el consumismo desmedido, lo cual nos lleva a la competencia por los mercados y, lo más grave, es que la ley del mercado nos está arrastrando a un futuro incierto, ajeno a un verdadero progreso humano.

No es un secreto que defiendo la idea de una superinteligencia colectiva, que su fin sea la ampliación y de la sabiduría humana y que se oriente hacia la construcción entre humanos (sin excepciones) y máquinas, de una estructura social colaborativa, donde los actores sociales sean la sociedad civil liderada por la comunidad de software libre, en alianza con organizaciones no gubernamentales y centros de investigación no comprometidos con las elites de poder.

De esto seguiremos comentando.

Imagen: Live Science.

martes, 23 de diciembre de 2014

Mapa biopolítico: enfrentamiento ideológico


AMAZON1 Francis Fukuyama se hace la eterna pregunta de todos los grandes pensadores sobre ¿qué futuro nos espera? Y concretamente se preguntaba ¿si podían existir otras contradicciones en las sociedades liberales que no pudieran resolverse?

Ahora, a principios del siglo XXI, nos encontramos con que se ha ido incrementado el deterior del planeta y no parece tener solución, las tecnologías cada vez son más poderosas y omnipresentes mientras la enajenación humana parce tomar nuevas formas. Y es como si todas las crisis comenzaran a unirse y nos acercáramos a una crisis total de alcance global y donde las soluciones locales no parecen funcionar.

Aquí tenemos un primer enfrentamiento entre una ideología ecologista que quiere preservar lo natural (bioconservadores) y una ideología tecnologista que quiere transformar lo natural hacia lo artificial (transhumanistas) y esto nos lleva a dos escenarios futuros: el futuro sostenible que defienden los bioconservadores encabezada la idea de un desarrollo sostenible y que toma cuerpo en las organizaciones transnacionales (ONU, UNESCO, PNUD, etc.) y de la otra parte el futuro posthumano que defienden los transhumanistas y es la idea motriz que siguen, hoy por hoy, las empresas transnacionales de las nuevas tecnologías (IBM, Microsoft, Google, etc.). El escenario de la batalla ya está dispuesto y somos nosotros mismos en cuerpo y alma, el campo de batalla. Ahora la lucha es por superar todos los límites naturales.

Nuevas alternativas a la ideología neoliberal

1)Ecologismo. Parte de que la especie humana está en peligro de extinción y es necesario tomar medidas ecológicas para su protección, y propone una ideología ecologista donde el ser humano no es el centro del universo sino otro integrante más como el resto de los seres vivientes. Se necesita de un cambio de mentalidad que vaya del egocentrismo actual hacia un biocentrismo, algunas posiciones más radicales, proponen un crecimiento cero y hasta hablan de un retorno a la naturaleza (pesimismo ecologista).

2)Socialismo ecológico. Aquí se unen las ideas del socialismo con las del ecologismo pero menos radicales. Se asumen las ideas del desarrollo sostenible y aspira a un crecimiento económico sin degradar al planeta y con mejoras sociales. Todo indica que los esfuerzos del socialismo moderno, además de las mejoras sociales, deben estar encaminados a tratar de resolver la crisis ecológica actual (ecologismo social).

3)Socialismo colaborativo. Parte del concepto de que el ser humano no ha alcanzado todo su potencial evolutivo y por medio de su propia fuerza interior y la formación de una consciencia social que acepte la responsabilidad sobre el planeta, sobre las especies y sobre sí mismo, en aras de su propio progreso humano; que incluya relaciones profundas, que sustituyan las relaciones superficiales actuales basadas en la competencia, y que se establezca no solo entre humanos sino, también, entre humanos y tecnologías colaborativas (sostenibilidad tecnológica).

4)Tecnologismo. Parte de la aceptación de que las máquinas superaran a los humanos y esto llevará a una nueva era posthumana (singularidad tecnológica). La cual nos lleva a un posthumanismo acelerado y a una superestructura que se monta por encima del capitalismo y que incluso puede desplazarlo, ya que lo único importante sería el progreso tecnológico (super-optimismo tecnológico).

5)Capitalismo postmoderno (tecno-liberalismo). Parte de la idea de que el ser humano posee limitaciones que solo pueden ser superadas por medio de la tecnología. Se asume la ideología transhumanista liberal, donde el camino hacia un futuro posthumano se sucederá de forma espontánea como consecuencia de la necesidad de crecimiento económico del capitalismo. Es la continuidad del capitalismo actual (preservar al capitalismo).

6)Tecno Social democracia. Es consecuencia del anterior, pero con un enfoque más humano o democrático y sigue las ideas de un transhumanismo democrático expuestas por James Hughes, un poco como oposición a la ideología del transhumanismo liberal. Aunque se plantea dentro del capitalismo se proponen realizar ciertas reformas en lo social, lo ecológico y lo económico (democratización del capitalismo).

Hoy estamos ante una nueva ideología: La ideología tecnologista y se comienza a asumir una nueva dimensión del problema humano como tecno-bio-psico-social. Y es que hasta ahora las ideologías se han ido incorporando al sistema social dominante (el capitalismo) en forma de reformas que han ido suavizando las costumbre, al igual que sucedió con la religión en la época esclavista, un ejemplo clásico es la ideología socialista que ha jugado un papel importante en los logros sociales de justicia, igualdad y sobre todo de medidas a favor de la clase obrera. Se podía esperar otro tanto de la ideología ecologista, que esta viniera a integrarse al progreso tanto humano como tecnológico y se obtuvieran medidas a favor del medio ambiente, sin dudas hubiese sido así, de no ser por otra ideología que cifra sus esperanzas no en la perpetuación de la naturaleza y su sostenibilidad sino en la perpetuación de una especie posthumana y en el advenimiento de una evolución artificial que de hecho rompe con la evolución natural y nos lleva a una nueva interpretación del problema.

Si tenemos en cuenta que muchos de los defensores del desarrollo sostenible están hablando de la necesidad de un decrecimiento económico, de un mayor control de las tecnologías (principio de precaución), de producciones más seguras y protegidas (lo cual implica más gastos en la inversión) de una disminución del consumo, etc. Sin dudas todo va en contra del ideas de un capitalismo que crece infinitamente (a expensa de la degradación del planeta) y de la idea de una prosperidad y consumismo ilimitado. Lo que nos lleva a pensar en una crisis del capitalismo y del fracaso de su modelo. Todo lo cual obligaría a grandes transformaciones del sistema vigente y de una búsqueda de soluciones socio-ecológicas. Por suerte o por desgracia, las tecnologías vienen a socorrer al decadente modelo actual y traen nuevas esperanzas de un crecimiento ilimitado en un planeta que puede ser reconstruido y sus recursos naturales pueden ser sustituidos por recursos artificiales, incluyendo al hombre. Estamos hablando del post-capitalismo y de un transhumanismo liberal que va tomando cada vez más fuerza en las grandes transnacionales del mercado.

De todo lo anterior se desprende que el enfrentamiento ya se está produciendo entre los organismos transnacionales, las instituciones que representan a los poderes convencionales, tal vez demasiado convencionales para los tiempos que corren, y las empresas transnacionales (en especial las tecnologías de la información) enfrascadas en la búsqueda de nuevos mercados y en la creación de nuevos productos para una sociedad cada vez más vacía y desorientada; tal vez, dispuesta a despojarse de su alma, solo para lucir atributos artificiales ajenos a la verdadera esencia humana. La esencia del problema radica en que el ser humano no puede dejar de creer en sí mismo y abandonar su propio progreso en aras de otro que le es ajeno y que inexorablemente ira deshumanizando y poco a poco, ira alejando de su propio contexto humano, hasta convertirlo en un artefacto, en un producto más de la tecnología y dejaremos de ser sujetos, creadores del progreso humano, para convertirnos en objetos, creaciones del progreso tecnológico.

viernes, 5 de diciembre de 2014

Mapa biopolítico: bioconservadores vs transhumanistas


OLYMPUS DIGITAL CAMERA¿Podemos tener un mapa del futuro y saber cómo será la relación entre humanos y tecnologías? En un artículo publicado el año pasado tratábamos el tema sobre las posiciones que están surgiendo con respecto al uso de las tecnologías en el ser humano y nos planteábamos el siguiente dilema: conservar la naturaleza humana vs transformar la naturaleza humana.
• Preservar los atributos individuales que definen al ser humano y respetar la vida teniendo en cuenta las consecuencias globales. Conservar al individuo como especie y su evolución natural (posición bioconservadora)
• Potenciar los atributos individuales por medio de las tecnologías y manipular la vida con el fin de mejorarla. Transformar al individuo como especie y alcanzar una nueva forma de evolución artificial (posición transhumanista).

En artículos anteriores habíamos visto como cada una de las posiciones propone su propia vía para alcanzar un futuro esperado y como se enfocan ante los diferentes problemas y las soluciones que ofrecen.
Enfoque de las éticas potterianas como problemas.
1. Ética médica – Problema bio-médico
2. Ética religiosa – Problema psico-religioso
3. Ética medio ambiental y agrícola – Problema eco-sostenible
4. Ética tecnológica – Problema tecno-científico
5. Ética social y capitalista – Problema socio-económico

Y alertábamos de que se estaba gestando un enfrentamiento biopolítico entre transhumanistas y bioconservaodres y las diferentes posiciones adoptadas, para ello partíamos de la tabla desarrollada por James Hughes, en la que realiza una comparación entre las posiciones transhumanistas y bioconservadores, desde su enfoque transhumanista, Overview of Biopolitics. En dicho artículo introducíamos dos nuevos contendientes el singularismo y el bioprogresismo, como dos nuevos enfoques a tener en cuenta, además de las cuatro clásicas tratadas por Hughes.

Podemos decir que el mapa biopolítico nos lleva a la visión de dos futuros a los que se aspira: el futuro sostenible y el futuro posthumano, donde los bioconservadores aspiran a un futuro sostenible y los transhumanistas a un futuro posthumano.

De una parte el futuro sostenible persigue preservar la vida tal como la conocemos hoy (sin cambios) en cambio el futuro posthumano aspira a cambiar vida y con ello a todo el ecosistema existente, incluyendo a los humanos.

También es bueno aclarar la confusión que existe entre lo que persigue alcanzar el transhumanismo como superhumanidad y los que persiguen alcanzar la singularidad como superinteligencia.

El futuro posthumano represente el ideal de alcanzar una superhumanidad, que las facultades humanas lleguen a límites incalculables en inteligencia, fortaleza, belleza, longevidad, etc. Volviendo al enfrentamiento biopolítico tendremos las siguientes propuestas.

Superhumanidad: Enfrentamiento biopolitico ante el problema bio-médico.

*** 1)Bioluditas ————————————————————- 4)Singularistas
******* 2)Bioconservadores —————————————– 5)Transhumanistas
************* 3)Bioprogresistas –—————————- 6)Tecnoprogresistas

La estructura no es casual demuestra un acercamiento entre las diferentes posiciones bioprogresita y tecnoprogresista, algunos pueden asumir una futura tercera posición donde se unan ambas líneas, de momento, no veo clara una posición única.

1)Bioluditas. Se ponen a cualquier forma de superhumanidad, consideran que la felicidad se alcanza en otra vida (el paraíso). Son partidarios de prohibir la aplicación de las tecnologías en el ser humano.
El ser humano es intocable debido a su condición espiritual. Preservar al planeta regresando al pasado (evitar el futuro). La solución del ser humano está en su trascendencia espiritual. Humano religoso

2)Bioconservadores: No ven viable que pueda surgir ningún tipo de superhumanos, consideran que las tecnologías siempre serán un medio, una herramienta y ven en la educación el medio fundamental para que los humanos se superen.
No se puede aplicar todo el potencial en el ser humano, debido a las implicaciones sociales. Preservar el planeta en la era actual. Humano social

3)Bioprogresista: Aceptan la idea de una superhumanidad colaborativa donde las tecnologías amplían la inteligencia y la sabiduría humana y a su vez, las tecnologías, se hacen más inteligentes y humanas
Se somete a la decisión individual no solo del mejoramiento biológico, por las tecnologías, sino, también, al crecimiento espiritual y a la evolución humana. Preservar al planeta y salvaguardad la vida en la era de las tecnologías. Humano pleno

4)Singularistas: La solución es llegar cuanto antes a la posthumanidad y ven como la vía mas directa el surgimiento de una superinteligencia artificial para luego lograr la transferencia mental (uploading)
Se debe aplica todo el potencial de las tecnologías sobre el ser humano para alcanzar cuanto antes la posthumanidad. Posthumano

5)Transhumanista: Se aspira a alcanzar la superhumanidad por medio de una fusión con las tecnologías donde se aspira a obtener todas las ventajas de las tecnologías, la idea del Cyborg la combinación de componentes cibernéticos y de organismos biológicos.
El individuo es libre de elegir su propio futuro y nada puede impedir que se transforme por medio de las tecnologías. El mercado regula nuestros actos Preservar al capitalismo en la era de las tecnologías. Transhumano

6)Tecnoprogresismo: Se busca mejorar la condición humana por medio de mejoras usando las tecnologías, ya sean mejoras genéticas, prótesis, implantes de chip, etc.

El humano es un ser con limitaciones y por medio de las tecnologías puede y debe mejorar su condición. Aplicar las tecnologías de mejora pero evitando los riesgos. Humano mejorado.

Cada posición representa una visión del futuro de una parte los bio (luditas, conservadores y progresista) los cuales aspiran a un futuro sostenible, preservar al planeta y a la condición humana, y los transhumanistas en sus diferentes líneas que sueñan con un futuro posthumano, transformar lo natural hacia una evolución artificial y con cambiar la condición humana.

Es importante conocer todas las variantes y las vías que tenemos para alcanzar un futuro deseado, son muchas las alternativas, asi, como sus ventajas y desventajas; pero si debemos tener claro, cual futuro queremos alcanzar, para no ir a ciegas al futuro.

Imagen: VCN

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Inteligencia artificial: ¿Hay razón para preocuparse?

robot-humano El hombre crea a las tecnologías y las fue moldeando de acuerdo a sus necesidades, hoy las tecnologías se han hecho tan imprescindible y se han integrado tanto a la vida humana que se está produciendo una sinergia en la que el hombre se integra cada vez más a un entorno tecnológico que está transformando su mundo y su propia mentalidad.

 

Aclaración de conceptos

Hay dos conceptos clave, el primero tiene que ver con la explosión de inteligencia y el segundo las tecnologías para mejorar la condición humana.

La explosión de la inteligencia surge de la idea planteada por Vernor Vinge de una singularidad tecnológica donde se predice el surgimiento de cuatro superinteligencias, aunque la razón de ser de la singularidad, es el surgimiento de una superinteligencia artificial, en cambio la idea predominante en el transhumanismo es la superinteligencia hibrida (el Cyborg). Personalmente prefiero, en lugar de superinteligencias, hablar de superestructura tecnológica donde las tecnologías (fuertes o débiles) formaran parte de las decisiones del planeta.

Actualmente el actor principal en el logro de una singularidad tecnológica es Ray Kurzweil, quien por medio de las tecnologías busca la inmortalidad digital y sueña con llegar a la posthumanidad por medio de una superinteligencia artificial que de alguna forma facilitara la digitalización de la mente. En cambio Moravec quien plantea una singularidad tecnológica más radical, considera un futuro sin los humanos, donde los robots heredan el planeta.

En cambio el transhumanismo propone una fusión entre humanos y tecnología tratando de combinar lo mejor de cada uno (Cyborg), la idea es convertirse en algo más que humano. La aspiración del transhumanismo es llegar por medio de la fusión a la posthumanidad, aplicando ciertos presupuestos tecnológicos. Ahora la pregunta es: ¿Qué por ciento seremos humanos y que por ciento tecnología? ¿Terminaremos siendo 100% tecnología? Al final no nos estaremos convirtiendo en “otra cosa”.

En la singularidad de Vinge, menos optimista y radical que Kurzweil, se plantean cuatro vías para alcanzar la singularidad tecnológica, la cual puede agruparse en dos grupos.
1.-Relacionada con una inteligencia artificial. Superinteligencia artificial
2.-Relacionada con la ampliación de la inteligencia

La ampliación de la inteligencia humana nos lleva a tres líneas de desarrollo
1.-Ampliacion de la inteligencia por medio de dispositivos cibernéticos. Se produce una conexión física entre los órganos biológicos con los artefactos cibernéticos. Superinteligencia hibrida.
2.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la interacción (colaboración) entre humanos y medios cibernético. Aquí se produce una conexión lógica entre los humanos y las máquinas. Superinteligencia colectiva
3.-Ampliacion de la inteligencia por medio de la ingeniería genética. Se producen mejoras al organismo por medio de la aplicación de la biotecnología. Superinteligencia biológica.

Pero hay que destacar que el objetivo final del transhumanismo es alcanzar la posthumanidad y con ella lograr convertirse en un superhumano (aunque ello implique convertirse en un semihumano)

Las tres fases de la posthumanidad
1. Humano mejorado – Mejoramiento tecnológico de las facultades humanas
2. Transhumano – Fusionamiento entre humanos y tecnologías (conexión física)
3. Posthumano – Reconstrucción (re-creación) del humano

Por tanto, se puede asumir, que el transhumanismo es la aspiración de convertirse en posthumano por medio de la ampliación de las facultades humanas (entre ellas la inteligencia). Es bueno destacar que la singularidad tecnológica hace énfasis en la ampliación de la inteligencia y en su posible explosión.

Como decíamos la idea de una singularidad tecnológica se sostiene sobre la idea del surgimiento de una superinteligencia artificial que provoca una explosión de inteligencia, esto significa que una vez que surja una inteligencia artificial (IA) superior a la humana esta será capaz de construir IAs cada vez más inteligentes, produciéndose un crecimiento exponencial de inteligencia (aceleración tecnológica), por lo que, la IA se convertirá en el motor impulsor de la singularidad y con ello de alcanzar una posthumanidad de forma directa, sin la transición transhumanista. La idea de Kurzweil es acelerar a las tecnologías para alcanzar cuanto antes la posthumanidad (reconstrucción del humano).

Ya pasaron los tiempos en que la inteligencia artificial aspiraba a una IA desarrollada totalmente dentro de un laboratorio teórico (sin tener en cuenta su aplicación), y que sería tan inteligente como los humanos (no se pretendía más), hoy se está construyendo una IA de forma parcial, orientada a las aplicaciones, y que se conecta, a su vez, con otras aplicaciones (inteligentes o no) y, dicha IA, se está introduciendo en todas las actividades humanas de forma natural (casi imperceptible). Y si agregamos que las IAs se están desarrollando dentro de las transnacionales y que sus ideólogos aspiran a lograr una IA superior a la inteligencia humana, hay razón suficiente para preocuparse.



lunes, 27 de octubre de 2014

El desafío de la inteligencia artificial (2)

Hoy el temor se centra en una inteligencia artificial capaz de superar a los humanos y los peligros que esto conlleva.

 

SuperIAAhora la pregunta es, si surgirá una inteligencia artificial (IA) superior a la inteligencia humana. ¿Ya está la IA madura como por fin lograr la ansiada inteligencia artificial que iguale o supere a los humanos? Y surge otra pregunta tendrá consciencia esa superinteligencia?
Cuando hablamos de una superinteligencia artificial está implícito que tendrá una consciencia, no concebimos la inteligencia separada de la consciencia. Aunque yo no creo que tenga porque ser así. Y este es otro punto de vista, ¿se necesitara construirle una consciencia a las máquinas? ¿O esta emergerá por si misma?
Los argumentos para la creación de una IA han ido cambiando a lo largo del tiempo, al igual que las expectativas.

El paradigma simbolista

A finales de los 50, después de la arremetida contra la cibernética, surge la inteligencia artificial, como una ciencia en sí misma, basada en la idea de construir programas capaces de emular con la inteligencia humana. Entonces, se consideraba que la mente estaba compuesta por complejos algoritmos y que el cerebro era centro donde se procesaba la información, por lo que las investigaciones se orientaran a descifrar los programas que conforman los estados mentales o sea describir los conceptos en forma algorítmica. Para ello se desarrollaron nuevos programas basados en la lógica y la semántica del pensamiento humano. El paradigma simbólico o simbolista.

No podían faltar las predicciones, y muchos investigadores, a principio de los 60, afirmaron que en los años 80 se habría alcanzado una inteligencia artificial que no se diferenciaría de la humana. Demás esta decir que eso nunca se logró. Pero las esperanzas no se perdieron y en los 70 surgió una de las aplicaciones que mas expectativa despertó en la comunidad de IA: los sistemas expertos, los cual crearon una fiebre parecida a la del oro, y muchas empresas se lanzarón al desarrollo de sistemas expertos con fines comerciales. Pero, el proyecto más interesante, fue el proyecto japonés de quinta generación, con el cual esperaban construir una tecnología, soportada sobre el lenguaje prolog, capaz de manipular conceptos como lo hace la mente humana, una máquina basada en inferencia por segundos . Todos estos proyecto fracasaron y en los años 90, la decepción no se hizo esperar. Los investigadores de la IA se dieron cuenta que algo estaba mal.

El paradigma conexionista

Las críticas sobre el paradigma simbolista fueron en exceso duras y fueron muchos los que lo abandonaron, incluido el sueño de hacerse rico con los sistemas expertos. Ya nadie creía en una heurística general que resolviera todos los problemas, ni en encontrar una representación algorítmica adecuada a la resolución de problemas, tampoco el aprendizaje automático rendía los frutos esperados, y los sistemas expertos se hacía demasiado costosos debido a la necesidad de estar actualizando constantemente su base de conocimientos, dado su falta de contacto con el entorno (alguien los llamo sistemas autistas). Por lo que se abandonó la simulación por medio de símbolos y algoritmos de la mente de la mente por la simulación de las conexiones del cerebro, entre otros métodos conexionistas como los algoritmos genéticos, los agentes inteligentes, etc.
Ahora en lugar de buscar la representación del conocimiento humano (Ver Conocer de Francisco Valera) se buscaba la representación de elementos no inteligentes (neuronas, agentes, genes) que son capaces de ir conectados entre si para darle solución a un problema. Conexiones que se van almacenando como un aprendizaje. Esta flexibilidad permite que estos sistemas no dependan de una ingeniero de conocimientos que los este alimentando constantemente, además rompen con el esquema secuencial de paradigma simbólico que obliga a contar con una máquina de inferencia que vaya ejecutando las reglas, ahora estos entes (neuronas, agentes, genes) son se capaces de conectarse entre si y de ajustarse al problema e ir guardando su experiencia.

Siendo las redes neuronales en las que más se está trabajando. Pero surgía un nuevo problema, como simular las conexiones del cerebro en una computadora que no alcanza la velocidad de procesamiento del cerebro. Aquí surge Moravec, de quien ya hablamos, quien hace una comparación entre la velocidad de procesamiento del cerebro y la velocidad de procesamiento de la máquina, Moravec y el fin de la especie humana, y según Moravec, para el 2020 se alcanzara la equivalencia entre el cerebro humano y la máquina.

La explosión de inteligencia

Lo anterior ha ido conduciendo a un nuevo enfoque de la IA, lo cual ha divido a los investigadores de IA en dos grupos, los que defienden la explosión de la inteligencia (cuando las maquinas superan e igualan al humano) por medio del software (los programas) y los que creen en la velocidad del hardware. Y ante la dificultad que han venido desarrollando la programación de una IA tanto desde el paradigma simbolista como el conexionista, muchos investigadores se inclinan por la velocidad del hardware, y con ello la idea de construir máquinas cada vez más potentes y que en un futuro próximo (después del 2020) serán capaces de igualar la velocidad de procesamiento de información del cerebro, basándose en la inteligencia artificial fuerte. En realidad, el proyecto de crear una superinteligencia consiste en que una vez que las máquinas alcancen la inteligencia humana, ellas sean capaces de construirse a si mismas cada vez mejores
En cambio los defensores de una explosión de inteligencia por medio del software, son más moderados (con excepción de Minsky y de Google que a ratos parecen contradecirse) y no están dispuestos a seguir arriesgándose públicamente, a pesar del las aplicaciones que se han logrado por medio de las redes neuronales en los últimos tiempos.

Viabilidad de la inteligencia artificial (IA)

En el artículo anterior habíamos visto la viabilidad de una inteligencia artificial ya que para muchos esa será la forma más rápida de alcanzar la inteligencia artificial. Hoy la máquina supera al campeón del mundo en ajedrez, no sería esto razón suficiente. Sin embargo, ya hemos visto que la máquina no utiliza la misma forma de pensar que el humano, su fuerza se basa en su velocidad de cálculo que le permite explorar de forma casi exhaustiva todas las variantes, además, por supuesto, de contar con valoraciones estratégicas, pero lo que la hace invencible es su velocidad para calcular las variantes, el algoritmo de fuerza bruta. Pero, esto apoya la tesis que según las máquinas mejoren su hardware obtendrán resultados mejores así, hasta superar a los humanos en todas sus facetas.

A diferencia de los padres de la Inteligencia Artificial, que pensaban que la mente podía ser representada por medio de algoritmos y que esta podía ser programada totalmente en una computadora. Creen que las maquinas dado el progreso acelerado de la potencia de su hardware despertarán en algún momento como una inteligencia, esto nos lleva al concepto de emergencia basado en que las máquinas serán cada vez más veloces, tendrán más memoria y que esto emergerá en una nueva inteligencia. El mismo concepto se aplica para Internet, donde las conexiones entre humanos y maquinas se comportaran como neuronas dentro de una gran red, por lo que en cualquier momento de ellas emergerá una inteligencia (cerebro global).

Personalmente me deja cierta preocupación que los aciertos de la IA surjan de métodos tan simples como búsqueda por fuerza bruta, y que la contribución más importante para el avance de la IA haya sido la Ley de Moore y los aumentos implacables en la velocidad de la computadora.

En cambio los investigadores de IA, siguen creyendo que, aunque pueda tomar décadas para aclarar todos los detalles, no hay nada adicional subyacente en el pensamiento: es solo tratamiento de la información. Y siguen aferrados a la metáfora de que el cerebro es equivalente al hardware de una computadora, por lo que es totalmente factible transferir la mente de un soporte (el cerebro) a otro (la máquina).

Hay quienes afirman que la idea de crear una inteligencia artificial partiendo de cero, resulta una tarea casi imposible, en cambio, parece más lógico aprovechar la creación de la naturaleza y trabajar sobre ella. Parece obvio. ¿Por qué no aprovechar el camino recorrido por la inteligencia humana en lugar de crear una nueva? Son muchos los que piensan así y prefieren trabajar en aras de una superinteligencia híbrida donde se combine lo mejor de los humanos con lo mejor de las máquinas.

En general los teóricos del la singularidad definen la superinteligencia: como cualquier forma de inteligencia artificial basada en la capacidad del sistema de autoaprendizaje. Estas redes neuronales artificiales serían capaces de superar a los mejores cerebros humanos en prácticamente cualquier disciplina, incluyendo creatividad científica; sentido común, y habilidades sociales. Muchos científicos han presentado el argumento de que tanto el hardware necesario como el software requerido para la superinteligencia serán desarrollados en las primeras décadas del siglo XXI (Inteligencia artificial, el futuro del hombre).

Veamos los presupuestos que se tienen en cuenta para lograr una explosión de inteligencia basada en el hardware:
• La evolución de las máquinas es más rápida que la de los humanos, mientras las máquinas sufren un crecimiento acelerado, la evolución natural de los humanos está prácticamente detenida.
• La aceleración de las tecnologías se seguirá incrementando hasta llegar a un punto que escapa a las capacidades de los humanos (singularidad tecnológica).
• Las máquinas se irán auto construyéndose a sí misma, cada vez más perfeccionadas, más veloces, con más memorias, dotadas de mejores algoritmos; podrán llegar a convertirse en máquinas superinteligentes que superen a los humanos.
• La inteligencia de las máquinas dada la complejidad que irán adquiriendo y las conexiones internas (circuitos) o externas (redes) podrá despertar como una entidad auto consciente.

Ahora mencionemos las ventajas que tendrá el surgimiento de la IA. Moravec, destaca las siguientes:
• Aumentar la velocidad de cálculo
• Extender la vida
• Vivir en un espacio reducido; en una computadora
• Viajar a la velocidad de la luz
• Incrementar los conocimientos; podrían aumentar su memoria, agregar nuevos sentidos, etc.
• Aprender y comunicarse directamente; comunicación directa mente a mente.

Riesgos de la IA

Hoy son varios los escenarios que pone en peligro a la raza humana entre los que se destacan, la degradación del planeta y el desarrollo acelerado de las tecnologías, que cada vez responde menos al desarrollo humano, y parece escapar a todo control. Siendo la aceleración tecnológica representa un mayor peligro que el deterior del planeta.

El director del instituto, el filósofo sueco Nick Bostrom, en el documento Riesgo existencial como prioridad global, argumenta que los dirigentes internacionales tienen que prestarle mucha atención a una serie de amenazas y advierte: “lo que está en juego no puede ser más importante: si nos equivocamos, éste puede ser el último siglo de la humanidad”. A lo que insiste “Son amenazas sobre las que no tenemos historial de supervivencia”. Y agrega: “Estamos al nivel de los niños en términos de responsabilidad moral, pero con la capacidad tecnológica de adultos”.

Señalemos algunos de los riesgos existenciales:
• Inteligencia artificial mal programada.
• Mal uso de la nanotecnología.
• Mala utilización de la biotecnología.
• Uso generalizado de las prótesis (convirtiéndose en un robot)
• Tecnologías autónomas que se escapan de las manos (máquinas que se auto construyen a si mismas)

Daniel Dewey, quien se enfoca en superinteligencia artificial, habla de una “explosión de inteligencia” en la que el poder acelerado de las computadoras se vuelve menos predecible y controlable. “La inteligencia artificial es una de las tecnologías que pone más y más poder en paquetes más y más pequeños”, dice, quien antes trabajó en Google. “Así como con la biotecnología y la nanotecnología, se pueden hacer cosas que resultan en reacciones en cadena, y con muy pocos recursos se pueden emprender proyectos que pueden afectar a todo el mundo”.

El progreso tecnológico ha ido pasando de las herramientas, las máquinas manejadas por el hombre, a las máquinas autónomas cada vez más inteligentes (según avancen las técnicas de inteligencia artificial) que irán inevitablemente formando parte de la vida social de los humanos, ya no como herramientas o máquinas (automóviles, computadoras, grúas, etc.) sino como máquinas superinteligentes capaces de tomar decisiones junto a los humanos. Ahora, la pregunta es: ¿estamos preparado para ese futuro?

Hasta ahora estamos apostando por el progreso tecnológico y se ha ignorado el progreso humano, de ahí las consecuencias que se vislumbran hacia una tecnología fuera de control. Podemos afirma que vamos a ciegas hacia el futuro y resulta significativo que un pionero de la ideología transhumanista, como Nick Bostrom, comience a preocuparse de las consecuencias imprevista de la aplicación sin control de las tecnologías.

Como he dicho en otras ocasiones, el problema no es de si podemos controlar a la IA sino de cuáles son nuestros intereses y cuales nuestros ideales, pienso que el verdadero problema está más en nuestra propia mentalidad y en lo que esperamos de las máquinas, ya que estas se insertarán en nuestro contexto; o como un colaborador, si somos capaces de serlo; o en un competidor, si seguimos enfrentándonos los unos a los otros. Tampoco creo que los expertos desde sus centros de investigación puedan encontrar los mejores resultados, los problemas nunca se han podido resolver con propuestas, y sobre todo si estas no van a la causa de los problemas: nuestra mentalidad individualista, consumista, competitiva y hegemónica, que nos lleva a vivir en constante enfrentamiento. Ahora, ¿quien le pone el cascabel al gato? Los problemas siguen “vivitos y coleando”, y como solución se propone una tecno-utopía, donde las tecnologías vendrán a resolver todos los problemas como por arte de magia, ya no hay que preocuparse del medio ambiente, de la contaminación, de los enfrentamientos, de la pobreza… Por supuesto que este super-optimismo no convence a casi nadie, pero se está convirtiendo en una esperanza en un mundo carente de grandes ideales y donde el consumismo y el TENER (en lugar del SER) se han convertido en la primera premisa de la humanidad.